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Servicio
Nacional de Rehabilitación
PERSONAS CON DISCAPACIDAD
- NORMATIVA - APROBACION
Disposición
(SNR) 307/07. Del 13/3/2007. B.O.: 23/3/2007. Discapacidad. Apruébase la Normativa
para Certificación de Discapacidad en Pacientes con Deficiencias de la
Mano.
Bs. As.,
13/3/2007
VISTO Y
CONSIDERANDO:
Que el
SERVICIO NACIONAL DE REHABILITACION resulta la autoridad de aplicación
de la Ley Nº 22.431.
Que en virtud
de la competencia que le ha sido asignada en relación con la
Certificación de la Discapacidad, se hace necesario determinar en los
casos de discapacidad en pacientes con deficiencias de la mano, cuando
corresponde extender el mismo.
Que a tal fin,
se aprueban por la presente, las planas anexas que determinan los
criterios para extender dicho certificado.
Que el
Departamento de Asuntos Jurídicos ha tomado la intervención de su
competencia.
Que la
presente se dicta en virtud de las facultades previstas en la Ley Nº
22.431, sus modificatorias y Decretos reglamentarios y los Decretos Nº
703/95 y 106/05.
Por ello,
LA DIRECTORA
DEL SERVICIO NACIONAL DE REHABILITACION
DISPONE
Artículo 1º —
Apruébese como Anexo I al presente artículo, la Normativa para
Certificación de Discapacidad en Pacientes con Deficiencias de la Mano.
Art. 2º — De
forma.
ANEXO I
NORMATIVA
PARA CERTIFICACION DE DISCAPACIDAD EN PACIENTES CON DEFICIENCIAS DE LA
MANO
SERVICIO
NACIONAL DE REHABILITACION
DRA. GRISEL
OLIVERA ROULET
Directora
AÑO 2007
EVALUACION DE
LA DISCAPACIDAD
EN
DEFICIENCIAS DE LA MANO
1. FUNCIONES
DE LA MANO: LA PRENSION
DEFINICION Y
ESTRUCTURAS INVOLUCRADAS 1
Tratando de
aclarar algunos puntos que ayuden en la evaluación de la discapacidad de
pacientes portadores de este tipo de deficiencias, se detallarán las
características que le confieren a la mano su principal función: la
prensión. Mediante la prensión, el miembro superior establece su
actividad básica que es la manipulación.
Para ejecutar
prensiones es necesario el movimiento de oposición. La oposición es el
movimiento esencial del pulgar y se define como la facultad de desplazar
el pulgar para colocar su pulpejo en contacto con el pulpejo de uno de
los otros 4 dedos, constituyéndose así una pinza pulgar-digital. Sin el
pulgar, la mano pierde su valor funcional casi por completo. Asimismo,
el pulgar adquiere su plena significación funcional en relación con los
otros dedos.
El movimiento
de oposición se realiza teniendo como base a la articulación
trapeciometacarpiana (TMC) La oposición asocia tres elementos mecánicos:
la anteposición, la flexión y la pronación del pulgar. La anteposición
es el movimiento que lleva al pulgar por delante del plano de la palma.
Involucra esencialmente la articulación TMC. La flexión lleva el pulgar
hacia adentro e involucra las articulaciones TMC, metacarpofalángica
(MCF), cuyo grado de flexión será de acuerdo al dedo al que "apunte" el
pulgar y, por último, las Interfalángicas (IF) para aportar el ajuste
final con su flexión. La pronación permite a la última falange del
pulgar aplicarse contra el pulpejo de los demás dedos.
Es importante
la indemnidad del nervio mediano principalmente y también del cubital,
así como de las estructuras por ellos inervadas, para que se realicen
las acciones de prensión:
• El cierre
del puño y la oposición del pulgar son la prueba de movimiento para el
mediano. Cuando la persona que padece una lesión completa (alta) de este
nervio intenta cerrar el puño, la mano adopta una actitud típica
denominada "mano de predicador" o "de juramento", en la cual los 3
primeros dedos no logran la flexión interfalángica pero sí los dedos 4 y
5 (pues sus flexores reciben la inervación del nervio cubital); la
oposición del pulgar es nula o incompleta (paresia) En este último caso
el pulgar no logra la oposición con el dedo meñique. Hay hipotrofia de
la eminencia tenar.
La
sensibilidad del mediano se tomará en los dedos 2º y 3º y en la palma de
la mano2.

• La extensión
de las 2 últimas falanges de los dedos y su separación y acercamiento
son las pruebas de movimiento para el cubital. En las lesiones de este
nervio la mano adopta una posición "en garra" típica, con atrofia de la
eminencia hipotenar y de los espacios interóseos, hiperextensión de las
articulaciones metacarpofalángicas (por debilidad de los músculos
lumbricales) y semiflexión de interfalángicas (por paresia del flexor
común profundo de los dedos), con el pulgar en hiperextensión de la
metacarpofalángica (por debilidad del músculo flexor corto del pulgar)
2.
La
sensibilidad del cubital se toma en la mitad cubital del 4º dedo, en el
5º y en la hipotenar 2.
Luego se
definirán las estructuras involucradas especialmente en los distintos
tipos de prensiones pero, en este plano general, es importante destacar
que para que exista la posibilidad de tomar objetos debe darse el
movimiento contrario que permita abrir la pinza y dejar dicho objeto
preparando a la mano para tomar otro distinto. Este movimiento
indispensable contrario a la oposición del pulgar es su contra-oposición
definida por los componentes mecánicos de extensión, retro-posición y
supinación del pulgar y que involucra como estructuras anatómicas
fundamentales a los músculos abductor largo, extensor corto y extensor
largo del pulgar y al nervio radial:
• La extensión
de la muñeca y de las MCF de los 4 últimos dedos, la extensión y
separación del pulgar son las pruebas de movimiento para el radial. En
estas lesiones la mano permanece caída, sin posibilidad de extender la
muñeca ni los dedos. Hay una zona de sensibilidad autónoma para este
nervio a nivel de la zona dorsal del primer espacio interóseo 2

TIPOS DE
PINZAS 1
En términos
generales se define la posición funcional de la mano como aquella a
partir de la cual se podrá efectuar la prensión con un mínimo de
movilidad articular. Funcionalmente, es la posición de partida necesaria
para efectuar la prensión. Requiere del antebrazo en semipronación, la
muñeca en extensión de 30° y la aducción del pulgar que le permita
alinearse en la prolongación del eje del radio.
Existen muchos
tipos de pinzas, o prensas, que surgen de combinar las distintas formas
de los objetos con los movimientos a efectuar durante su manipulación
pero, a continuación, se ejemplifican las más frecuentemente usadas:
ü Prensas
digitales
Entre las
prensas digitales, la más fina y precisa es la prensa por oposición
terminal, o pulpejo ungueal. Es utilizada para tomar objetos de pequeño
calibre como una aguja o un hilo. Para que se efectúe se necesita un
pulpejo elástico, un juego articular total (pues se realiza con máxima
flexión) y la indemnidad de los músculos flexor profundo de los dedos
(para el índice) y del flexor largo propio del pulgar, ambos inervados
por el nervio mediano.
La prensión
subterminal, o del pulpejo, opone ambos dedos por su cara palmar. Para
efectuarla es necesaria la fuerza del músculo aductor del pulgar,
inervado por el nervio cubital y su eficacia puede observarse mediante
la prueba del signo de FROMENT. Este signo es positivo cuando es posible
deslizar una hoja tomada entre el pulgar y el índice demostrando la
falta de fuerza de la pinza.
También dentro
de este grupo de prensas digitales se describen la pulpejo-lateral
(entre pulgar e índice, por ejemplo al tomar una moneda) y las
latero-laterales (entre, por ejemplo, índice y mayor al tomar un
cigarrillo) Estas pinzas requieren la función de los músculos
interóseos, también inervados por el cubital, que efectúan la función de
aproximar y separar los dedos entre sí.
Las pinzas
pluridigitales (tri, tetra y penta digitales) sirven para tomar objetos
de mayor tamaño tales como un lápiz (entre pulgar, índice y mayor), un
pincel, una pelota, etcétera. Involucran todas las estructuras
anatómicas ya mencionadas y, cuanto más grande es el objeto, requieren
de mayor elasticidad comisura (entre dedo y dedo).
ü Prensas
Palmares
La prensa
palmar o "puño" es la prensión de fuerza para los objetos pesados y
voluminosos. Para efectuarla los músculos esenciales son los flexores
superficiales y profundos, los interóseos y todos los de la eminencia
tenar.
Otro tipo de
prensas palmares, las centradas, permiten alinear los dedos alrededor de
un eje longitudinal, por ejemplo al tomar un destornillador, como
prolongando el dedo índice. Necesita de la flexión de los últimos 3
dedos, la extensión total del índice, la fuerza del flexor del índice y
una oposición mínima del pulgar.
ü Prensas
Acción
Las prensas
acción suman a cada tipo de prensión estática un movimiento (por ejemplo
abotonarse, hacer nudos, cortar con tijeras, accionar un aerosol o
encendedor) y requieren de un ajuste muy fino del movimiento reflejo de
la mano sobre si misma (coordinación)1
2. PATOLOGIAS
QUE AFECTAN LA FUNCION DE LA MANO 3:
CLINICA Y
EXAMENES COMPLEMENTARIOS
La patología
que con mayor frecuencia afecta a la articulación TMC es la
degenerativa: rizartrosis. Puede originar inestabilidad de la
articulación pero, en general, no impide la oposición y, por lo tanto,
no causa una alteración grave o severa de la manipulación.
Las
enfermedades reumáticas de tipo inflamatorio tienen especial
predilección por las articulaciones de la mano, en especial las del
carpo, las MTCF y las IF, destruyendo además las estructuras óseas y
tendinosas vecinas. Esto genera deformidades, anquilosis y, también,
inestabilidad articular que alteran severamente las prensiones fina y
gruesa. Estas lesiones se observan en las radiografías simples.
Las lesiones
encefálicas afectan el control motor de la mano y del miembro superior
en su conjunto. Para valorarlas es útil distinguir si los movimientos
del miembro superior se efectúan en bloque (o sinergia) o, si por el
contrario, el paciente puede desglosar los distintos componentes de
dichos movimientos. Cuando, por efecto del aumento del tono muscular, no
se puede desglosar el movimiento, hay una predisposición a desarrollar
una posición de garra que impide la manipulación, caracterizada por
rigidez del pulgar en adducción, que se mantiene incluido en la palma,
con semiflexión de los dedos y flexión de la muñeca.
Las lesiones
traumáticas raquimedulares, del plexo braquial y de los nervios
periféricos afectan la funcionalidad de la mano según la altura (cuanto
más proximales mayor es el territorio afectado) y el grado de severidad
de la lesión. En general desarrollan parálisis fláccidas y,
secundariamente, posiciones viciosas y anquilosis. En estos casos la
electromiografía es de utilidad en la valoración y debe solicitarse.
Las lesiones
del asta anterior de la médula, por ejemplo secuelas de Poliomielitis,
Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y las neuropatías motoras producen
parálisis fláccidas de la extremidad superior.
Toda patología
que comprometa la aferencia sensitiva de la mano (Neuropatías sensitivas
y sensitivo motoras) y su arribo y/o procesamiento cerebral (secuelas de
ACV, traumatismos de cráneo, etc.) afectará su función, especialmente la
coordinación de la motricidad fina (destreza) y gruesa, además de
predisponer a trastornos tróficos (edema, anhidrosis) y lesiones
secuelares a traumatismos.
En las
amputaciones traumáticas o congénitas, con pérdida parcial de los
elementos necesarios para efectuar pinza, a veces es posible la
intervención quirúrgica para "pulgarizar" alguno de los elementos
restantes o trasplantarlos a la situación del pulgar, con el objetivo de
la recuperación funcional.
3.
DEFICIENCIAS DE LA MANO 4
La Clasifición
Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM),
publicación de la Organización Mundial de la Salud de mayo de 1976,
define la deficiencia como una pérdida o anormalidad de una estructura o
función psicológica, fisiológica o anatómica.
Las
deficiencias del miembro superior, según la CIDDM, están comprendidas:
• en la
categoría 7, o deficiencias músculo esqueléticas, y pueden ser:
ü mecánicas
(que alteran la integridad de las partes) - Categoría 71.
ü motrices
(por alteración de la fuente de energía y/o su transmisión) - Categorías
71 a 74.
ü defectos (o
amputaciones)-Categorías 75 a 79.
• en la
categoría 8, o deficiencias desfiguradoras, de las extremidades -
Categorías 84 a 87.
• en la
categoría 9 o deficiencias generalizadas, sensitivas y otras - Categoría
97.
Según la
extensión, el daño puede ser completo, si afecta toda la extremidad, o
incompleto.
Los términos
utilizados para subclasificar las deficiencias mecánicas son:
ü Anquilosis y
fijación: Si hay pérdida total del movimiento articular. Ejemplo: mano
en garra por lesión de nervios periféricos de larga evolución.
ü
Inestabilidad: Si el rango de movimiento articular supera el normal por
laxitud articular. Ejemplo: lesiones ligamentarias traumáticas.
ü Deformidad y
desviación del eje. Ejemplo: desviación "en ráfaga" cubital de los dedos
n las manos artríticas.
ü Restricción
del movimiento. Ejemplo: Disminución del rango de las articulaciones
interfalángicas por Esclerodactilia (en Esclerodermia).
Las
deficiencias motrices corresponden a parálisis espásticas o fláccidas de
la extremidad superior, incoordinación, movimientos anormales
(distonías, temblor) y falta de destreza. En este rubro están
comprendidos trastornos secundarios a lesiones de la corteza cerebral
como son las agnosias (asomatognosia, agnosia táctil y del vestido) y
las apraxias (apraxia motora, ideo motora y constructiva) en los cuales
la movilidad de la mano puede no estar comprometida pero hay un
disturbio en la interpretación del esquema corporal, del gesto y de la
secuencia de ejecución que impiden una actividad motriz.
Los defectos
de la extremidad superior son deficiencias referidas a pérdidas de
partes, o amputaciones. Pueden ser:
ü Según su
causa: congénitas o adquiridas.
ü Según su
disposición anatómica: transversales, defectos denominados según la
parte más próxima que falta o nivel de amputación. El resto de los
defectos se clasifican como longitudinales.
Las
deficiencias por desfiguramiento incluyen deformidades congénitas,
atrofia, hinchazón (por tumores o linfedema), trastornos del trofismo y
cicatrices.
La extremidad
superior también puede sufrir deficiencias sensitivas por perturbación o
falta de la sensibilidad superficial y/o profunda y por dolor.
4. EVALUACION
FUNCIONAL DE LA MANO PARA LA CERTIFICACION DE LA DISCAPACIDAD 4
Las
deficiencias de la mano que alteran su función originan discapacidad
entendida como la restricción o imposibilidad de realizar una actividad
en forma normal para el ser humano. Según la CIDDM, estas circunstancias
pueden generar discapacidad de la disposición del cuerpo, de la destreza
y del cuidado personal.
Las personas
que, como consecuencia de una deficiencia de la mano, no puedan tomar,
manipular y trasladar objetos grandes y pesados (prensión gruesa) y/o
pequeños (pinza digital) padecen la discapacidad de la disposición del
cuerpo y de la destreza, estando imposibilitados, parcial o
completamente, para realizar tareas instrumentales cotidianas como son
las tareas del hogar (compras, limpieza, cocinar, hacer las camas) y de
manejar el entorno mediante dispositivos (abrir y cerrar las canillas,
ventanas o picaportes, usar interruptores y controles remotos), atender
el teléfono o manejar dinero.
A consecuencia
de estas mismas deficiencias, si la persona no puede ocuparse de las
actividades básicas cotidianas (ABC) como son el aseo menor
(acicalamiento) y mayor, la higiene perineal, realizar los cateterismos
vesicales (en el caso de vejigas neurogénicas en los que esté indicado
este tipo de manejo), la alimentación y el vestido padecerá la
discapacidad del cuidado personal.
Para evaluar
una mano funcionalmente se considerará:
ü Edad
ü Lateralidad
ü tiempo de
evolución de la lesión
ü
posibilidades de recuperación espontánea
ü
rehabilitación y/o cirugía reconstructiva
Se valorará:
ü el grado de
excursión articular
ü la fuerza
muscular de las estructuras descriptas involucradas en la prensión
ü la
sensibilidad superficial y profunda.
Se observará
la coordinación de los movimientos considerando al miembro superior
enteramente (capacidad de adoptar la posición funcional) y a la mano en
particular (movimientos gruesos y finos) Se puede proponer la ejecución
de acciones como:
ü dar vuelta
hojas o cartas
ü tomar
objetos pequeños y colocarlos en un recipiente
ü tomar una
taza o vaso y desplazarlos (puede utilizarse un peso dentro)
ü simular el
acto de llevar comida a la boca
ü en mayores
de 7 años, escribir una oración corta 5.
Se interrogará
sobre elementos ortésicos y /o protésicos utilizados o indicados 3
Evaluados y
definidos el tipo y la extensión del daño y la discapacidad presente, se
valorará la desventaja que representan para el individuo al impedir el
desempeño de su rol en función de su edad, sexo y factores sociales y
culturales. En cuanto a la mano, su deficiencia y discapacidad
determinan, en general, minusvalías de la independencia física 2
5. CRITERIOS
PARA ACREDITAR LA DISCAPACIDAD:
ü Serán
consideradas personas con discapacidad todas aquellas que, como
consecuencia de una deficiencia de la mano, presenten imposibilidad para
ejecutar prensiones finas y/o gruesas, en forma unilateral o bilateral,
siendo esto motivo de restricción o impedimento para el desempeño en sus
funciones cotidianas y en su rol social.
ü No serán
consideradas personas con discapacidad todas aquellas que, a pesar de
ser portadores de deficiencias de la mano, conserven la capacidad de
ejecutar prensiones finas y/o gruesas en forma eficaz.
6. REQUISITOS
PARA ACREDITAR LA DISCAPACIDAD:
ü Certificado
del médico especialista en Ortopedia y Traumatología, Fisiatría y/o
Neurología, que indique diagnóstico de la enfermedad de base, compromiso
funcional secuelar y posibilidades terapéuticas (médicas, quirúrgicas y
de rehabilitación).
ü
Radiografías: en trastornos articulares, o en amputaciones para
determinar su nivel.
ü
Electromiograma con velocidad de conducción motora y sensitiva: en
trastornos del Sistema Nervioso Periférico.
ü Potenciales
evocados somato sensitivos y/o estudios por imágenes (TAC, RMN) en
trastornos del Sistema Nervioso Central y a criterio del médico tratante
o por pedido expreso de la Junta evaluadora.
BIBLIOGRAFIA
1. A. I.
Kapandji. Fisiología Articular, Miembro Superior. 5ª Edición. Editorial
Panamericana. 1998 La oposición del pulgar, Pág. 256-287.
2. M.
Mumenthaler y H. Schliack. Patología de los nervios periféricos.
Diagnóstico y tratamiento. Ed. Toray, Barcelona 1976. Pág. 258-298.
3. J. A.
DeLisa and B. M. Gans. Rehabilitation Medicine. Principles and Practice.
3ª edicion. Lippincott- Raven Publisher. 1998. Capítulo 68 Hand
Rehabilitation Pág. 1717-1732
4. OMS.
Asamblea Mundial de la Salud, mayo 1976. Clasificación Internacional de
Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías, Manual de clasificación de
las consecuencias de la enfermedad. 3ª edición. Ministerio de Trabajo y
Asuntos Sociales. Instituto de Migraciones y Servicios Sociales. Madrid
1997.
5. R. H
Jewbsen, N. Taylor, R. B. Trieschman, M. J. Trotter y L. A. Howard. An
objetive and standarized test of hand function. Arch. Phys. Med Rehab.
Jun 1969. pág 311-319. |