RS
718/99
ESTABLECIMIENTO
- LACTEOS - HACCP - MANUAL - PROCEDIMIENTO
Aprueba
el Manual de Aplicación del Sistema de Análisis de Riesgo y Puntos
Críticos de Control (HACCP) en la industria lechera.
RESOLUCION N° 718/99 SENASA
BUENOS AIRES, 2 de julio de 1999
VISTO el expediente Nº 3104/99 del registro del SERVICIO NACIONAL
DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA y las resoluciones del ex -
SERVICIO DE SANIDAD ANIMAL Nº 460 de fecha de 14 de diciembre de
1995 por la cual se implementa el Sistema de Análisis de Riesgo y
Puntos Críticos de Control (HACCP) y Nº 134 del 11 de marzo de
1996 mediante la cual se aprueba el Manual de Procedimientos de
Aplicación del Sistema de Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de
Control, como asimismo la Resolución del SERVICIO NACIONAL DE
SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA Nº 1256 del 21 de octubre de 1998
donde se establece que las empresas que presenten sus planes basados
en el Sistema de Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de Control
están autorizadas a disponer libremente de los productos para la
exportación, y
CONSIDERANDO:
Que el Manual de Procedimientos de Aplicación del Sistema de
Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de Control aprobado por
Resolución del ex - SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL Nº 134 de
fecha 11 de marzo de 1995 contiene los lineamientos generales a ser
cumplidos para la aplicación del Sistema.
Que no obstante ello, la industria lechera cuenta con
características que le son propias y que se diferencia de otros
tipos de establecimientos alimentarios.
Que por ello, resulta conveniente la utilización de un instrumento
técnico legal específico que, sin perjuicio de los lineamientos
generales establecidos en el Sistema de Análisis de Riesgo y Puntos
Críticos de Control (HACCP), describan en forma detallada y con la
terminología específica de aplicación en el sector lechero, los
principios, la aplicación y los lineamientos y auditoría.
Que la Dirección de Asuntos Jurídicos ha tomado la intervención
que le compete, no encontrando reparos de orden legal que formular.
Que el suscripto es competente para dictar la presente medida en
virtud de lo dispuesto por el artículo 8º, inciso m) del Decreto
Nº 1585 del 19 de diciembre de 1996.
Por ello,
EL PRESIDENTE DEL SERVICIO NACIONAL
DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA
RESUELVE:
ARTICULO 1º.- Apruébase el Manual de Aplicación del Sistema de
Análisis de Riesgo y Puntos Críticos de Control (HACCP) en la
industria lechera, que como Anexo forma parte integrante de la
presente resolución.
ARTICULO 2º.- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección
Nacional del Registro Oficial y archívese.
Fdo.: Dr. Luis Barcos - Presidente
Resolución Nº 718/99
ANEXO
MANUAL PARA LA
APLICACION DEL SISTEMA DE ANALISIS DE PELIGROS
Y PUNTOS CRITICOS DE CONTROL (HACCP) EN LA INDUSTRIA LECHERA
SENASA - Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
República Argentina
Año 1999
INDICE GENERAL
Tema
PREFACIO
GLOSARIO
CAPITULO 1
- HISTORIA Y ANTECEDENTES
CAPITULO 2
- LOS PRINCIPIOS DEL HACCP Y SU APLICACION
Aplicación de los Principios del HACCP
Aplicación del Sistema HACCP
Capacitación
Anexo I - Caracterización de Peligros
Anexo II - Modelo de Planilla para volcar el flujograma del proceso
Anexo III - Modelo de Arbol de Decisión
Anexo IV - Modelo de Planilla para la aplicación del árbol de
decisiones
CAPITULO 3 - AUDITORIAS
Introducción
Alcance
Definiciones
Descripción
Requisitos para la ejecución de auditorías
Anexo V - Categorías de las No Conformidades
Anexo VI - Modelo de Formulario para Reporte de Auditoría
Anexo VII - Planificación de las Auditorías
Anexo VIII - Listas de Verificación
CAPITULO 4 - EJEMPLOS DE
APLICACION DE HACCP EN LA INDUSTRIA LECHERA
Elaboración de Leche en Polvo
Elaboración de Leche Fermentada
Elaboración de Queso Danbo
Apéndice I
- LA LECHE COMO MATERIA PRIMA
Introducción
Control de la Leche: clasificación por aptitud
Monitoreo e Inspección de la leche como materia prima
Apéndice II - BUENAS PRACTICAS DE
MANUFACTURA
Establecimiento: requisitos de higiene
Higiene personal y requisitos sanitarios
Establecimiento: Requisitos de higiene en la elaboración
REFERENCIAS
PREFACIO
El sistema HACCP (Hazzard Analysis and Critical Control Point System
o Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control en su
traducción al castellano) es el método de prevención que ha
logrado el mayor grado de prevención de evolución, adopción y
aceptación por las diversas organizaciones, empresas y gobiernos
para obtener una adecuada seguridad en todos los ámbitos de la
producción primaria, transporte, elaboración, almacenamientos,
distribución, comercialización y consumo de los alimentos. Surge
como consecuencia de la capacidad limitada que poseen las
tradicionales operaciones del control de calidad en la reducción de
las enfermedades transmitidas por los alimentos con orígenes
diversos (microbiológicos, químicos o físicos).
El enfoque del HACCP como "sistema" es, quizás la causa
más importante por la cual ha sido difundido, ya que implica:
· Un enfoque más amplio de un proceso de elaboración de alimentos
(del campo al consumidor)
· El compromiso de toda la organización y, en especial, su
Director.
· La formación de equipos multidisciplinarios para el desarrollo
del Plan HACCP.
· La transferencia de las responsabilidades de "control"
a los responsables directos de cada operación de manufactura.
· Conocer mejor el funcionamiento de las instalaciones con el uso
adecuado de las auditorías internas y los planes de entrenamiento,
entre otros elementos.
Los principios del Sistema HACCP son coincidentes y complementarios
con otros sistemas de calidad, tales como las Normas Serie ISO 9000
y las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) o Good Manufacturing
Practices (GMP) en la sigla inglesa, motivo por el cual no es
necesario optar por uno de estos tres sistemas; por el contrario es
aconsejable incorporar los principios de cada uno de ellos para
acercarse a la Gestión Total de Calidad o Total Quality Management
(TQM).
Todos estos conceptos son tomados hoy en día en el Comercio
Internacional como una garantía de venta y aprovisionamiento de
procesos seguros y de calidad, además de constituir el método de
vigilancia más adecuado para las autoridades de Salud Pública de
cada nación.
Con el objetivo de brindar una herramienta adecuada que permita
alcanzar el conocimiento de los aspectos generales y los principios
en los cuales se basa el Sistema HACCP, contribuir a la difusión
del tema y promover la capacitación básica en lo que se refiere a
la implementación de dicho Sistema; el SENASA y el sector lechero
privado de la Argentina se han propuesto elaborar el presente Manual
como un nuevo elemento de consulta que complementaría a las ya
existentes, adaptando dicho marco general a las particularidades de
la industria lechera en la República Argentina.


Capítulo 1
HISTORIA Y ANTECEDENTES
A través de los años, el hombre se ha obsesionado y preocupado por
mantener la salubridad y los adecuados caracteres organolépticos de
los alimentos recolectados o procesados.
En el siglo anterior se registra un cambio de importancia en la
prosecución de estos objetivos a partir de los descubrimientos de
Appert y Pasteur, quienes logran diseñar los primeros métodos de
reducción de patógenos y aumento de la conservación de los
alimentos.
Posteriormente se observa la industrialización de los procesos de
elaboración, aplicando los principios básicos descubiertos por los
investigadores antes mencionados, más el agregado de
"nuevas" tecnologías, tales como la congelación,
refrigeración, deshidratación controlada, envasado aséptico, etc.
Como consecuencia de ello, la industria, los centros de
investigación y los Organismos Estatales se vieron impulsados a
desarrollar diversos estándares que pudieran definir la
clasificación, denominación y condiciones de seguridad que deben
presentar los alimentos en sus diferentes presentaciones.
El resultado de estos trabajos fue reflejado en leyes locales,
Códigos de Práctica, Reglas y otros documentos, los cuales en
algunos casos no cubrían las particularidades de cada caso, se
superponían en algunos aspectos y quizás lo más preocupante, no
ofrecían necesariamente la garantía suficiente sobre las
condiciones de seguridad que el alimento pudiese requerir.
El motivo de esta falta de seguridad está relacionada con el hecho
que, aún a pesar de contar con una Norma o Criterio adecuado, la
decisión final de aptitud recae en el Muestreo e Inspección de un
número pequeño de unidades (muestras) correspondientes a una
fabricación (lote). Esta garantía o seguridad se puede incrementar
fácilmente aumentando el número de muestras (o valor n), lo cual
se torna impracticable para la mayoría de los laboratorios de
control e incrementa los costos de todos los sectores involucrados
(productor, control oficial y consumidor).
Para resolver este dilema, varias empresas y organismos se volcaron
a tratar de confeccionar un Sistema de Calidad que garantizara la
inocuidad de los alimentos desde las primeras etapas de
fabricación, actuando en forma preventiva.
Estos objetivos son cubiertos en gran parte por el desarrollo
efectuado por el Dr. Howard Bauman de la Pillsbury Company en forma
conjunta con la Agencia de Aeronavegación Espacial de los EE.UU.
(NASA) y los Laboratorios de la US Army en Natick, el cual se
denominó "Sistemas de Análisis de Riesgos y Puntos Críticos
de Control" (HACCP o Hazzard Analisys of Critical Control
Points en su sigla inglesa).
Las primeras preocupaciones de la NASA fueron las posibles
interferencias de la "migajas" de los alimentos que
consumieran los astronautas en el instrumental electrónico, y en
segundo término la diseminación de microorganismos y toxinas a
partir de dichas "migajas".
Para prevenir estos peligros, se adoptó el sistema llamado FMEA
(Failure Mode and Effect Analysis) o Análisis de Fallas, Causa y
Efecto, el cual posee un esquema analítico de preguntas y
respuestas para determinar los probables orígenes de una falla o
defecto.
Sin embargo el modelo inicial del HACCP fue presentado en público
recién en 1971 durante la Conferencia Nacional de Protección de
Alimentos en Washington D.C., tomando mayor impulso a partir del
reporte efectuado por el Subcomité del Comité de Protección de
los Alimentos de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. (NAS) en
1985.
Años después, se crean diversas comisiones y comités ejecutivos
de los organismos oficiales, no gubernamentales y asociaciones
científicas, entre las cuales podemos destacar los aportes
efectuados por la ICMSF (Comisión Internacional para
Especificaciones Microbiológicas de Alimentos) en 1982, la
comisión ad-hoc de la NACMCF (National Advisory Commssion on
Microbiological Criteria for Foods) creada en 1989, y sus
posteriores contribuciones.
Todos estos trabajos incorporan nuevos elementos, tales como: una
ampliación del concepto de seguridad con los peligros de origen
químico y físico, la introducción de los "siete principios
del Sistema HACCP", el uso del árbol de decisión para
determinar los Puntos Críticos de Control (PCC), etc.
Como último tramo de esta resumida historia evolutiva, debemos
destacar las guías efectuadas por el Comité de Codex en Higiene
Alimentaria en 1993 (Guidelines for the Application of the HACCP
System), con sus revisiones posteriores, ya que las mencionadas
guías son un marco de referencia para los distintos países que
comercializan alimentos fuera de sus fronteras y que tiene la
necesidad de adoptar un modelo de autocontrol preventivo en la
Seguridad Alimentaria aceptado internacionalmente.
Capítulo 2
LOS PRINCIPIOS DEL HACCP Y SU APLICACION
El Sistema de Análisis de Peligros e Identificación de Puntos
Críticos de Control (HACCP) está basado en los principios que a
continuación se detallan:
Principio 1: Realizar un Análisis de Peligros (Hazard Analysis).
Principio 2: Determinar los Puntos Críticos de Control (PCC).
Principio 3: Establecer los Límites Críticos para cada PCC.
Principio 4: Establecer un Sistema de Monitoreo que asegure el
control de los PCC.
Principio 5: Establecer las Acciones Correctivas.
Principio 6: Establecer Procedimientos de Verificación.
Principio 7: Establecer un Sistema de Documentación.
APLICACION DE LOS PRINCIPIOS DE HACCP
La implementación de un sistema HACCP en cualquier etapa de la
producción de alimentos requiere del empeño y el compromiso
fundamental por parte de la Dirección de la empresa.
Cuando se identifiquen y analicen los peligros, efectúen las
operaciones posteriores para elaborar y aplicar un sistema HACCP,
deberán tenerse en cuenta las repercusiones de las materias primas
e ingredientes, las prácticas de manufactura, la importancia del
control de los peligros, el probable uso que tendrá el producto
elaborado, los grupos vulnerables de consumidores y los datos
epidemiológicos relativos a la inocuidad de los alimentos.
La finalidad del sistema HACCP es lograr que el control se centre en
los PCC. Por esta razón, es imprescindible que dicho control sea
absolutamente efectivo.
APLICACION DEL SISTEMA DE HACCP
La aplicación de los principios del sistema HACCP consta de una
serie de operaciones ordenadas en una secuencia lógica, que
consiste en 12 pasos.
Los principios del sistema de HACCP establecen los fundamentos para
los requisitos mínimos para su aplicación, mientras que las
directrices ofrecen orientaciones generales.
Tales operaciones son:
1. Formación de un equipo de HACCP
Para que la aplicación del sistema HACCP sea plenamente eficaz, se
deberá reunir y manejar en forma efectiva los conocimientos,
experiencia e información necesaria. Para ello es deseable que se
conforme un equipo HACCP multidisciplinario. Cuando esto no sea
posible se podrá solicitar asesoramiento técnico de fuentes
externas.
2. Descripción del producto
Una descripción completa del producto debe ser realizada. La misma
siempre deberá incluir información pertinente a la inocuidad del
mismo. Típicamente esta información incluye datos de composición
físico-química, incluyendo aw, pH, etc.; tratamientos efectuados
para la destrucción de microorganismos (por ej. tratamientos
térmicos, utilización de salmueras, ahumado, etc.); envase,
durabilidad, condiciones de almacenamiento y distribución y
cualquier otra información relevante para la inocuidad del
producto.
3. Determinación del uso al que ha de destinarse el alimento
Esto debe basarse en el uso previsto por el usuario o consumidor
final. Se debe determinar por ej. si el alimento en cuestión está
destinado a grupos de población vulnerables (ancianos, lactantes,
enfermos celíacos, etc.). Se debe tener en cuenta el empleo que un
usuario puede hacer del alimento cuando este es usado como
semielaborado o ingrediente de otro, por ej. se debería considerar
si se utilizará directamente, si se someterá a tratamiento
térmico posterior, etc.
4. Elaboración de un diagrama de flujo
El equipo HACCP deberá elaborar un diagrama de flujo que cubre
todas las fases de la operación, teniendo en cuenta todas las
etapas anteriores y posteriores a la misma.
5. Confirmación in situ del diagrama de flujo
La validez del diagrama de flujo elaborado debe verificarse in situ
en todas las etapas, y enmendarlo cuando sea necesario.
6. Realizar un Análisis de Peligros (Hazard Analysis). Principio 1
Ello implica la identificación de los posibles peligros asociados
con la producción de alimentos en todas las fases (incluyendo el
método de preparación y tipo de consumidor), la evaluación de la
probabilidad de que los mismos se produzcan y el establecimiento de
las medidas preventivas para su control.
El análisis de los peligros asociados a la materia prima y a cada
fase del proceso deberá incluir la presencia probable de peligros
tales como la supervivencia y/o proliferación de los
microorganismos involucrados, la producción y/o persistencia de
toxinas, productos químicos y agentes físicos en los alimentos,
así como también las condiciones que pudieran dar origen a los
peligros mencionados.
En este análisis se debe determinar la probabilidad de ocurrencia
de peligros asociados a las materias primas y/o fases del proceso
mediante los conocimientos previos y las observaciones del método
de preparación y consumo.
7. Determinar los Puntos Críticos de Control. Principio 2
La determinación de los Puntos Críticos de Control (PCC) en el
proceso de elaboración puede, en muchas ocasiones, verse facilitada
por la aplicación de una secuencia lógica de decisiones que
permite identificar si la fase o materia prima constituye un PCC. En
tal sentido se deberán tener en cuenta todos los puntos relevados
en el análisis de peligros, que razonablemente se pudiera prever
que se presentarán.
La aplicación de la secuencia de decisiones deberá realizarse de
manera flexible, considerando si la operación está destinada a la
producción, a la elaboración, al almacenamiento, a la
distribución o a otro fin.
Tal secuencia de decisiones, denominada usualmente "árbol de
decisiones", deberá utilizarse como guía en la determinación
de los PCC, pero puede suceder que no pueda ser aplicada a todas las
situaciones, por lo que la misma no es excluyente, permitiéndose
también la utilización de otros enfoques. En todos los casos es
muy importante impartir capacitación para la determinación de los
PCC.
En el caso de llegar a determinar la existencia de un riesgo en una
fase o materia prima en la que el control es estrictamente necesario
para mantener la inocuidad y no existe ninguna medida preventiva que
pudiera adoptarse, deberá entonces realizarse una modificación en
la especificación de la materia prima, en el diseño del producto
y/o en el proceso de elaboración, a modo de incluir una medida
preventiva.
8. Establecer los Límites Críticos para cada PCC. Principio 3
La importancia que tiene la especificación de los límites
críticos radica fundamentalmente en permitir efectividad el control
de cada punto crítico. No se requiere establecer dichos límites en
el caso de aquellos peligros que, luego de aplicar el principio 2,
no se constituyen en un PCC.
Por otra parte, debe diferenciarse un Punto Crítico (PC) de un
Punto Crítico de Control (PCC), ya que los primeros, a pesar de
poseer también Límites Críticos, se relacionan con la calidad y
no con la seguridad.
En determinados casos puede requerirse especificar más de un
límite crítico para una misma fase u operación del proceso de
elaboración (por ejemplo la relación Tiempo/Temperatura durante la
Pasteurización).
Los límites críticos están constituidos generalmente por
parámetros mensurables. Entre los criterios usualmente aplicados se
pueden mencionar las mediciones de temperatura, tiempo, porcentaje
de humedad, pH, aw , cloro disponible, así como también ciertas
evaluaciones subjetivas tales como el aspecto y la textura del
alimento.
Es fundamental tener bien claro que los Límites Críticos
establecen la diferencia en cada PCC, entre productos seguros y
peligrosos.
9: Establecer un Sistema de Monitoreo que asegure el control de los
PCC.
Principio 4
El sistema de monitoreo debe asegurar para cada PCC que sus límites
críticos no sean excedidos. Por esta razón, los procedimientos
adoptados deben ser capaces de detectar cualquier pérdida del
control en el PCC.
Es necesario entonces, que el equipo HACCP determine los criterios
mediante el establecimiento de acciones específicas de monitoreo,
así como también la frecuencia del método, lugar del monitoreo y
la designación de un responsable directo. Esta persona con
conocimientos y competencia para aplicar las medidas correctivas en
caso que fuere necesario, deberá evaluar los datos obtenidos a
partir de un sistema de vigilancia. Esta información deberá ser
debidamente documentada y, junto con los registros obtenidos a
partir del sistema de vigilancia, firmadas por la persona
responsable de dicho sistema así como también por aquellas
personas encargadas de las evaluaciones.
Los procedimientos de vigilancia establecidos deben permitir un
rápido flujo de la formación generada ya que usualmente son
aplicados a procesos continuos de elaboración que no permiten la
realización de análisis prolongados. Por tal motivo,
preferentemente se adoptan las mediciones de parámetros físicos
y/o químicos que permiten la aplicación inmediata de las medidas
correctivas, quedando reservados los ensayos microbiológicos para
aquellos PCC que así lo requieran (por ejemplo el análisis de
Salmonella en leche en polvo para mezcla en seco).
En el caso que el monitoreo no fuera continuo, su grado y/o
frecuencia deberán ser suficientes como para asegurar que el PCC
está bajo control.
10: Establecer las Acciones Correctivas. Principio 5
A cada Punto Crítico de Control se le debe asignar en el plan de
HACCP, un a o más acciones que permitan la rectificación en el
caso de producirse alguna desviación fuera de los límites
críticos establecidos, asegurando que el PCC vuelva a estar bajo
control.
Dichas acciones correctivas deberán aplicarse cuando el sistema de
monitoreo indique una tendencia hacia la desviación de un PCC,
tratando de restablecer el control antes de que dicha desviación
comprometa la inocuidad del alimento.
También deberán tomarse acciones en relación con el destino que
se dará al producto elaborado y que resultó afectado, cuando el
proceso estaba fuera de control.
La totalidad de los procedimientos adoptados en relación a las
desviaciones y al destino del producto deberán documentarse en los
registros del sistema HACCP.
11:
Establecer Procedimientos de Verificación. Principio 5
Se deberán establecer los procedimientos adecuados que permitan
verificar el correcto funcionamiento del sistema HACCP implementado,
con una frecuencia de verificación suficiente para validar a dicho
sistema.
Para ello se pueden utilizar métodos, procedimientos y ensayos de
verificación y comprobación, entre los cuales se incluye un
muestreo aleatorio y el análisis correspondiente.
Entre las actividades de verificación que podría llevarse a cabo
se pueden mencionar:
· Examen del sistema HACCP y de sus registros.
· Examen de las desviaciones y del destino del producto.
· Operaciones que confirmen que los PCC estén bajo control.
12: Establecer un Sistema de Documentación. Principios 7
Para aplicación del HACCP es fundamental contar con un sistema de
registros eficientes y precisos. Esto deberá incluir documentación
sobre los procedimientos del HACCP en todas las fases, los cuales
debería formar parte de un manual.
Deben documentarse la totalidad de los procedimientos y para ello se
deberá contar con los registros de las desviaciones, de PCC
(referidos a inocuidad del producto, ingredientes, elaboración,
envasado, almacenamiento y distribución), así como también
cualquier modificación introducida en el sistema HACCP ya
emplementado.
El concepto de este principio es básicamente poder demostrar, a
través de los registros, que el HACCP está funcionando bajo
control y que se ha realizado una acción correctiva cuando se ha
producido alguna desviación. Dicho concepto, globalmente, implica
la fabricación de productos seguros.
CAPACITACION:
La aplicación eficaz de los principios del HACCP requiere como
elemento esencial la capacitación tanto del personal de las
industrias como del personal de los organismos gubernamentales
vinculados a la fiscalización y auditoría de los procesos de
elaboración de alimentos, así como también de todas aquellas
personas que se desempeñan en el ámbito académico. Esta
capacitación deberá estar orientada a los principios y a la
aplicación misma de los sistemas HACCP.
La cooperación entre productores primarios, industrias, grupos
comerciales, organizaciones de consumidores y autoridades
competentes es de máxima importancia.
Deberá ofrecerse oportunidad para la capacitación conjunta del
personal de la industria y de los organismos oficiales de control,
con el fin de fomentar y mantener un diálogo permanente y crear un
clima de comprensión para la aplicación práctica del sistema
HACCP..
En el ámbito industrial, como ayuda para el desarrollo de un plan
de capacitación específica en el marco de la aplicación del
sistema HACCP, deberán formularse restricciones y procedimientos de
trabajo que definan las tareas del personal responsable de la
operación asociada a cada PCC, quienes deberán ser identificados.
Anexo I
CARACTERIZACION DE PELIGROS
CRITERIOS PARA LA IDENTIFICACION DE PELIGROS
El equipo HACCP deberá considerar cuáles son los peligros
potenciales para cada etapa del proceso, pudiéndose basar para ello
en conocimientos, experiencias, base de datos, antecedentes
epidemiológicos, legislación, programas de vigilancia sanitaria.
|
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TIPOS
DE PELIGRO
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|
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MICROBIOLOGICOS
Bacterias patógenas
Virus Parásitos
Protozoarios
Hongos (micotoxinas)
|
QUIMICOS
Productos de limpieza
Pesticidas
Alérgenos
Metales pesados
Nitritos
Hormonas
Antibióticos
Componentes no poliméricos de los envases (migrados al
alimento
|
FISICOS
Vidrios
Metales
Piedras
Maderas
Plásticos
Hilos
Plagas
|
*La lista se da a modo de ejemplo, no pretendiendo ser exhaustiva.
En cada etapa del proceso se debe realizar una lista de los peligros
que pueden aparecer teniendo en cuenta los siguientes criterios:
1. Materias primas: leche cruda e ingredientes.
- Que peligros están asociados o presentes
- Estos peligros son un problema para el proceso/producto.
2. Diseño de planta y equipo:
- Posibilidad de contaminación cruzada.
- Existe una etapa (espera) donde los peligros microbiológicos
pueden aumentar hasta niveles peligrosos.
- Se puede limpiar el equipo adecuadamente.
- Pueden los equipos/planta introducir peligros.
3. Factores intrínsecos:
- Pueden las características del producto (leche cruda,
semielaborados, producto final) favorecer o aumentar los peligros.
Tener en cuenta: pH y aw.
- En productos formulados se aumenta la probabilidad de
supervivencia de microorganismos.
4. Diseño del proceso
- Condiciones del proceso.
- Peligro de recontaminaciones.
- Presencia de materiales.
5. Diseño de instalaciones:
- Peligros por falta de delimitación de zonas.
- Peligros por aire (filtros)
- Peligros por plagas.
6. Envasado:
- Tipo de envasamiento (abierto/cerrado)
- Materiales que se utilizan.
- Se favorece algún riesgo microbiológico (aerobio/anaerobio).
- Se favorecen otros peligros (insectos, vidrios, plásticos).
- Es hermético el cierre de envases.
7. Personal:
- Buenas Prácticas de Higiene.
- Entrenamiento del personal.
- Existen controles de salud.
8. Distribución:
- Riesgos por almacenamiento inadecuado.
- El manipuleo del consumidor lo convierte en peligroso.
9. Uso del producto por el consumidor:
- Será consumido tal cual o sufrirá un tratamiento previo.
- Será consumido por grupos de mayor riesgo (niños, ancianos).
Es necesario listar para cada etapa del proceso de un producto los
peligros identificados ya sea que hayan ocurrido o sean potenciales,
y establecer para cada uno las medidas preventivas necesarias para
impedir o minimizar su ocurrrencia.
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